Te enamoras de un cuerpo porque es la fachada, es inevitable. Pero a mí me encanta la inteligencia, me seducen las palabras bien elegidas, las sonrisas cuando comprenden de lo que hablas. Me encanta escuchar a la gente que habla sobre temas que ni siquiera conozco, que no se hacen los listos sino que saben lo que dicen. Me enamora la ortografía, la redacción, la expresión oral.
Cuando alguien te mira de arriba abajo te sientes bien, para qué negar lo obvio. Pero cuando alguien te mira el alma y sabes que lo que ve le ha encantado, eso es la mejor droga que existe.
Lo que hay dentro de cada uno es enorme y mucho más estimulante que cualquier par de piernas largas y estilizadas. A veces.